Alpine A290: el pequeño deportivo de la era eléctrica
Con el lanzamiento de A290, Alpine entra en una nueva era. La era de la deportividad eléctrica en modo Alpine, siempre fiel a los tres pilares de la marca: rendimiento, agilidad y ligereza.
G. Pico Pérez
A290 es un nuevo punto de entrada en el universo Alpine. Inaugurará el Dream Garage 100 % eléctrico de Alpine y pronto se le unirá un C-Crossover GT y la nueva generación de A110.
En un tamaño de coche urbano deportivo, A290 concentra las sensaciones que tanto se aprecian al volante de A110. Creado en perfecta sintonía con el ADN de Alpine, A290 es compacto, ágil, y ofrece altas prestaciones fácilmente explotables a la vez que garantiza un uso confortable en el día a día. Su plataforma eléctrica, diseñada por Ampere, así como los servicios de energía de Mobilize para optimizar la recarga en casa y la carga bidireccional V2G lo inscriben en un ecosistema eléctrico completo para ofrecer una experiencia óptima.
Con su diseño afilado, sus características técnicas de primer nivel, su completa conectividad y múltiples posibilidades de personalización de la conducción, A290 es un auténtico Alpine de una nueva generación diseñado para abrazar la era eléctrica. Ha sido ideado para seducir a una nueva clientela, tanto masculina como femenina, y tanto si busca altas prestaciones como si se centra más en el estilo. Alpine A290 se fabrica en Europa, en el seno de la ElectriCity situada en Francia. Su motor eléctrico también proviene de este polo, al igual que su batería a partir del verano de 2025.
Diseño exterior
A290 tenía que ofrecer un diseño con personalidad, en línea con las creaciones de Jean Rédélé. Esto se consiguió primero gracias a su firma luminosa única reconocible de lejos compuesta por cuatro faros, como en todos los Alpine. Lucen dibujos en forma de cruz que recuerdan a los coches de rally y muestran automáticamente una animación de bienvenida al detectar la tarjeta manos libres cuando el propietario se acerca a su coche.
El trabajo de diseño de la carrocería integró el factor aerodinámico en cada etapa, lo que resulta especialmente importante para favorecer la autonomía eléctrica. La búsqueda de la máxima eficiencia ha modelado la toma de aire del paragolpes para crear una beneficiosa cortina de aire, así como los amplios faldones laterales, el difusor, las aletas y la forma de las luces traseras. A290 no integra un alerón sobredimensionado, lo que habría alterado el flujo trasero, sino más bien un ‘ducktail’ a la altura del portón para destacar su deportividad.
Las llantas de aleación de 19 pulgadas de serie ofrecen dos dibujos exclusivos. El modelo de llanta Iconic se creó para evocar las llantas de Alpine A310, mientras que las llantas Snowflake recuerdan los orígenes del nombre Alpine y se ofrecen con acabado negro brillante, negro semi diamantado o negro diamantado. Opcionalmente el embellecedor central de las ruedas puede ser azul. Las pinzas de frenos delanteras de 4 pistones firmadas por Brembo son las mismas que equipa Alpine A110. Las pinzas delanteras y traseras se proponen en Rojo Racing o Azul Alpine.
Diseño interior
A bordo destaca el volante deportivo exclusivo de tres radios con centro plano revestido de tejido Nappa. Muy esculpido y moderno, se ha diseñado para subrayar el carácter deportivo y un aro ancho para un mejor agarre. Incorpora distintos botones específicos inspirados en el mundo de la Fórmula 1 con, a la izquierda, el botón rotatorio RCH (‘Recharge’) para ajustar el nivel de regeneración, a la derecha la selección de los distintos modos de conducción y, en la parte superior, el botón OV (‘Overtake’), que se identifica enseguida por su color rojo. El volante incluye asimismo los mandos de las ayudas a la conducción, del teléfono, del asistente de voz y del modo de visualización de la pantalla de instrumentación. Un mando específico está dedicado a los controles de audio.
Los pedales deportivos y un reposapiés completan la ergonomía de la posición de conducción que ofrece A290. La pantalla central de 10,1’’ está orientada hacia el conductor y los mandos físicos de climatización permiten intervenir en sus ajustes sin apartar la mirada de la carretera.
Plataforma y prestaciones
El empleo de una plataforma dedicada a la movilidad eléctrica como AmpR Small ofrece grandes ventajas en el diseño de un modelo deportivo. Esta plataforma optimiza el reparto de las masas (menos peso en el tren delantero) y baja el centro de gravedad. La batería contribuye a la rigidez del coche y su posicionamiento maximiza el espacio habitable. Su arquitectura y el motor de tamaño reducido hacen que la parte delantera sea más compacta. Esto ofrece naturalmente un terreno de juego favorable para la búsqueda del equilibrio perfecto con una distancia entre ejes corta, que ofrece más brío, mientras que las vías anchas refuerzan la estabilidad y permiten utilizar neumáticos más anchos.
El motor de A290 procede del segmento superior, utilizando la misma filosofía que Jean Rédélé aplicó en su 4 CV desarrollado y transformado en A106. En el caso que nos ocupa, sobre la base de la plataforma AmpR Small, el desarrollo se planteó al estilo histórico de Alpine: sobre la base existente, se cambió el motor, se añadieron tecnologías únicas con suspensiones exclusivas, frenos, neumáticos y una gestión del par específicos y, naturalmente, se contó con el talento de los ingenieros para la puesta a punto. Con ello, las prestaciones que ofrece se encuentran entre las mejores del segmento, con 6,4 s de 0 a 100 km/h, hasta 220 CV y 300 Nm de par, además de un peso moderado de 1.479 kg. Sin embargo, se mantiene el confort y los aspectos prácticos de este pequeño urbano de 5 puertas y 5 plazas de 3,99 m y su gran maletero de 326 l, con un diámetro de giro de 10,2 m que le aporta gran agilidad. El resultado es la mayor polivalencia imaginable en el segmento B con sensaciones fuertes explotables en el uso diario. Así pues, la historia se repite en la era eléctrica.
El tacto que ofrece el pedal del freno ha sido objeto de un intenso trabajo permitiendo un excelente control en todas las condiciones de conducción. Su diseño garantiza una transición natural imperceptible entre el frenado regenerativo (al inicio del recorrido del pedal) y el frenado hidráulico, del que se encarga un conjunto Brembo sobredimensionado. La sensación del pedal así como la resistencia y la potencia de frenado están en perfecta consonancia con las altas prestaciones de A290.
Los cuatro diferentes modos de conducción Alpine se activan a través de un botón en el volante: Save, Normal, Sport y Perso. Este último permite ajustar de manera independiente el nivel de asistencia de la dirección, la respuesta del acelerador, el ambiente luminoso y la sonoridad del motor (un ajuste denominado Alpine Drive Sound). También es posible desactivar el control de estabilidad para que, en un entorno controlado cerrado al tráfico, el conductor pueda explorar los límites con total confianza jugando con la transferencia de pesos para ajustar la trayectoria de manera progresiva.
Las 26 ayudas a la conducción (ADAS) de A290 incluyen el sistema de vigilancia de la atención del conductor, el frenado automático de emergencia marcha atrás, la detección delantera y trasera con corrección de trayectoria de emergencia y la salida segura de los ocupantes. Un nuevo botón My Safety Switch, situado a la izquierda del volante, permite al conductor seleccionar de manera sencilla sus preferencias de ajuste de ADAS seleccionando por ejemplo su activación o desactivación, su grado de intervención y la presencia de avisos sonoros. Además, A290 propone de serie el regulador de velocidad adaptativo con función Stop & Go y una función que permite descentrarse en el carril para dejar pasar, por ejemplo, un vehículo de dos ruedas.
Motorizaciones
Según el nivel de acabado, el motor de Alpine A290 se ofrece con dos niveles de potencia: 180 CV en las versiones GT y GT Premium y 220 CV en las versiones GT Performance y GTS. En ambos casos la calibración de la respuesta en el pedal del acelerador se ha definido para convertir A290 en un auténtico coche deportivo fácil de controlar incluso con sus altos valores de potencia y par de su motorización eléctrica. La deportividad se expresa de la mejor de las maneras en la dosificación de la potencia idónea que se quiera en el pedal. Una aceleración progresiva debe ser posible, como es el caso en A110 cuyo reglaje sirve de referencia aquí. No se plantea A290 como algo caricaturesco, sino simplemente demostrativo, explotable y eficaz. Dependiendo del modo de conducción seleccionado se cambiará la respuesta del acelerador, pero siempre se mantendrá fiel a este mismo principio de progresividad. Todo para aumentar tanto el placer de conducción como el rendimiento.
El par instantáneo de un motor eléctrico, y más si es elevado (hasta 300 Nm en A290), debe controlarse para optimizar la tracción. Por esta razón, los ingenieros de desarrollo de A290 han desarrollado un sofisticado sistema para la gestión del par bautizado como Alpine Torque Technology. Permite afinar la entrega del par óptimo, además de la acción sobre los frenos para maximizar la motricidad.
El extraordinario rendimiento de A290 está diseñado para poder repetirse fácilmente, sin pérdida de energía incluso cuando la capacidad de la batería disminuye. En sus versiones superiores acelera de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos, lo que lo sitúa en el nivel más alto de su categoría.
Una función Overtake controlada desde el volante con un botón físico de color rojo proporciona el par y la potencia máximos del motor mientras se pulsa durante un máximo de 10 segundos. Se requiere un tiempo de recarga de 30 segundos antes de que se pueda volver a usar por completo. Sin embargo, después de 15 segundos, es posible dar un nuevo impulso que durará 5 segundos. Esta función está inspirada en el motorsport y del mundo de los videojuegos. Cuando se suministra esta energía adicional la pantalla de instrumentación muestra una animación que simboliza la velocidad y muestra la reserva de tiempo restante, mientras que una animación dinámica aparece en la pantalla central de Alpine Telemetrics.
El nivel de regeneración es ajustable en cuatro niveles desde el volante con un botón físico marcado con ‘RCH’ (por Recharge). La primera posición deja el coche completamente en inercia, el nivel 1 corresponde a un frenado motor cercano al que se encuentra en A110 y los niveles 2 y 3 aumentan gradualmente el nivel de frenado regenerativo, permitiendo al conductor elegir el modo adaptado a sus gustos, estilo de conducción o condiciones de conducción.