Movilidad

Alfa Romeo resucita el 33 Stradale un coche de ensueño con diseño del español Alejandro Mesonero-Romanos

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La marca italiana recupera uno de sus mitos, y lo hace como un espectacular superdeportivo con motor de gasolina V6 o 100% eléctrico. Solo se fabricarán 33 unidades (todas ya vendidas) y cada una de ellas ha sido personalizada al máximo nivel.
G. Pico Pérez

Con un espectacular diseño, obra del española Alejandro Mesonero-Romanos, la marca italiana se adentra de nuevo en el segmento de los superdeportivos exclusivos, y lo hace con un modelo inspirado en el 33 Stradale de 1967, considerado por muchos como uno de los coches más bellos de todos los tiempos.

El 33 Stradale puede configurarse con un motor de gasolina biturbo 2.9 V6 de más de 620 CV, cambio DCT de ocho velocidades, tracción trasera y diferencial electrónico de deslizamiento limitado, que le brinda una punta de 333 km/h. O, bien, optar por una versión con tres motores eléctricos, tracción total, más de 750 CV, una velocidad máxima aproximada de 310 km/h y una autonomía eléctrica estimada de 450 kilómetros. Además, en ambos casos, la aceleración de 0 a 100 km/h es de menos de tres segundos. Al poder elegir entre gasolina o eléctrico, es un punto de inflexión en la transición que vivirá la marca en los próximos años.

Máxima personalización

Otra de las novedades del 33 Stradale es que este Alfa Romeo alcanza el nivel de personalización más alto en su historia. En un proceso de producción artesanal, los 33 afortunados clientes tendrán que esperar, ya que la producción comenzará en junio de 2024 y la primera unidad se entregará en diciembre de 2024.

Inicialmente, los clientes pueden elegir entre tres colores de carrocería y escoger los acabados visibles de fibra de carbono y se permite elegir el color de la firma Alfa Romeo en la trasera, entre negro, dorado o plateado, junto a tres tipos de llantas de 20 pulgadas con opción bitono o las pinzas de freno en negro, rojo o amarillo.

Incluso los clientes han tenido la libertad de personalizar el número de chasis, con lo que Alfa Romeo ha tratado de conseguir su objetivo: que cada unidad sea especial y no haya dos coches iguales entre los 33 producidos

Un diseño espectacular

Sin lugar a dudas, el nuevo 33 Stradale impresiona por su diseño, y, en muchos aspectos, podemos ver cómo se inspira en el modelo de 1967, del cual solo se fabricaron 18 unidades, y uno de ellos está en el Museo de Alfa Romeo.

En el frontal también destacan las formas complejas de los faros con base elíptica y los apéndices aerodinámicos de fibra de carbono situados en la parte inferior. En el lateral, las puertas se abren verticalmente, y, tras estas, aparecen dos grandes entradas de aire. Mientras, en la trasera, hay múltiples detalles como la caída de la zaga en forma de V, los grupos ópticos redondos, un difusor de gran tamaño o las cuatro salidas de escape.

Además, los dos ocupantes, gracias a la apertura angular de las puertas y al gran techo solar envolvente, pueden disfrutar de una gran visibilidad. En sí, un conjunto estudiado con una gran eficacia aerodinámica y un coeficiente Cx de 0,375 sin contar con la ayuda de ningún sistema activo.

El interior recuerda indudablemente a los aviones gracias a la composición de los comandos de la consola central con detalles mecánicos inspirados en la aviación. De hecho, la palanca de cambios del 33 Stradale imita a la palanca de empuje o aceleración de una aeronave. Respecto a los asientos, Alfa Romeo explica que son una reinterpretación contemporánea de los originales pero han sido equipados con mandos eléctricos de seis posiciones y cuatro posiciones lumbares.

El volante está desprovisto de los botones habituales, delante del conductor hay una pantalla con instrumentación telescópica en 3D y se integran los comandos justos, sin excentricidades

El conductor puede activar dos modos de conducción: Road y Track. El primero se activa al arrancar el coche y se encarga de dar una entrega suave de la potencia, la sensibilidad habitual del pedal, suspensión blanda, transmisión fluida y las válvulas de escape activas que solo se abren por encima de las 5.000 revoluciones por minuto. En cambio, en el modo Track, la conducción se vuelve mucho más deportiva, con la máxima entrega de potencia, los pedales responden más rápido y la suspensión es rígida. Además, con el motor V6 biturbo, el cambio de marchas se optimiza y el control de tracción se desactiva.

33 vehículos, 33 afortunados y un modelo que siempre será un objeto de deseo.