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Alcobendas activará su ZBE en 2028 sin restricciones para vecinos

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Alcobendas implantará su Zona de Bajas Emisiones de forma progresiva hasta 2028, con un modelo que permitirá a los vecinos acceder y circular sin restricciones mientras se prepara la aplicación definitiva de la normativa.

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Alcobendas ya tiene calendario y modelo de implantación. El Ayuntamiento ha definido un despliegue progresivo que se alargará durante tres años, con el objetivo de evitar un impacto brusco en vecinos y conductores.

El área afectada ocupa 15,7 hectáreas dentro del casco urbano y cuenta con un perímetro de 1,8 kilómetros. Se trata de un entorno principalmente residencial, delimitado por vías como el Bulevar Salvador Allende, la calle Mariano Sebastián Izuel, la calle Marquesa Viuda de Aldama y la calle Libertad, que quedarán fuera de las restricciones de acceso.

El plan arranca en 2026 con una fase técnica. Durante este primer año se actualizarán los sistemas de control, cámaras y parquímetros, además de instalar toda la señalización necesaria para delimitar la zona y explicar las futuras limitaciones. En 2027 llegará la fase informativa, con campañas dirigidas a los ciudadanos y avisos a conductores no residentes para anticipar las restricciones. Será en 2028 cuando la ZBE entre en funcionamiento efectivo, con la normativa ya obligatoria desde el 1 de enero.

Uno de los aspectos más relevantes del nuevo modelo es el cambio de criterio respecto al planteamiento anterior. El actual Gobierno municipal opta por un sistema más flexible, en el que los vecinos empadronados en Alcobendas podrán acceder, circular y estacionar dentro de la zona independientemente de la etiqueta ambiental de su vehículo.

Para ello, será necesario que el vehículo esté vinculado al municipio, ya sea por estar registrado en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica o por su relación de uso con un residente. Además, se permitirá el acceso a vehículos con distintivo ambiental B, C, ECO y 0, así como a aquellos destinados al traslado de personas con movilidad reducida.

El sistema también contempla excepciones para quienes desarrollan su actividad en la zona, como comerciantes o trabajadores, que podrán seguir accediendo en condiciones similares a las actuales.

Con este planteamiento escalonado, el Ayuntamiento busca introducir la ZBE sin generar conflictos inmediatos, dejando margen para la adaptación. La clave estará en cómo se concrete la ordenanza definitiva y en el grado de cumplimiento cuando la medida sea plenamente exigible en 2028.