‘Agatha Christie: Hacia cero’, intrigas y misterio inglés que siempre satisface en 3 capítulos
¿Qué relación hay entre un intento de suicidio fallido, una acusación de robo injusta contra una alumna y la vida sentimental de un famoso tenista? (Movistar plus +)
LMN
En la senda de miniseries que adaptan novelas de Agatha Christie, que la BBC viene distribuyendo de forma regular los últimos diez años, Hacia cero se revela en primer término como una algo torpe historia de enredos, y en segundo una por momentos sorprendente reflexión sobre cómo toman forma los fantasmas del pasado, que vuelven siempre como lo hace la marea.
La BBC ha auspiciado, en los últimos años, las mejores adaptaciones de Agatha Christie del panorama actual. La receta suele ser siempre la misma: un par de grandes nombres que den cierto fulgor al casting, un alto valor de producción sin miedo a los recursos, y una estructura estudiadísima de entre dos y tres episodios de una hora que bien podrían verse como largometrajes, pero que permiten a la cadena explotar el órdago de la audiencia al máximo.
Hacia cero ofrece una refrescante vuelta de tuerca al murder mystery de Gull’s Point. Si bien el atormentado y alcohólico Inspector Leach –sobrino del superintendente Battle, personaje recurrente en las novelas–, al que da vida un Matthew Rhys parece un reflejo vengativo del Perry Mason que él mismo interpretaba en la serie homónima de Max, cancelada en su segunda temporada y, con todo, uno de los mejores noir de la plataforma.
Sinopsis
En Gull’s Point, la viuda Adele Fortescue es encontrada muerta, y el superintendente Battle junto al inspector Leach inician una investigación llena de intrigas. Un intento de suicidio fallido, una acusación de robo fabricada y los enredos amorosos de una estrella del tenis se entrelazan, revelando una compleja red de engaños.
A medida que se desvelan secretos del pasado, cada pista acerca más a la verdad detrás del asesinato, en un caso donde nada es lo que parece.