Una ciudad que paga más y se cuida menos
Empezamos el año como terminamos 2025: con una alcaldesa del PP más pendiente de la propaganda que de los problemas reales de Alcobendas.

En los últimos meses son cada vez más los vecinos y vecinas de Arroyo de la Vega, La Moraleja y El Soto que se ponen en contacto conmigo. Y no para hablar de grandes debates ideológicos, sino de algo mucho más sencillo y cotidiano: la limpieza, el mantenimiento, el estado de sus calles y zonas verdes. Me trasladan su malestar por la dejadez y el deterioro que están viendo en sus barrios.
Durante años, el PP ha intentado instalar la idea de que los problemas de limpieza eran algo puntual en el Centro de la ciudad. Que eran casos aislados. Que eran exageraciones de la oposición. Pero la realidad es otra: lo que empezó siendo visible en el centro hoy se extiende a otras zonas que nunca antes habían sufrido esta situación.
Cuando el deterioro deja de ser una excepción y empieza a ser una constante, ya no hablamos de incidencias, hablamos de gestión. O más bien, de falta de gestión.
Y todo esto llega además acompañado de una nueva tasa de basuras. Una tasa que supone que los vecinos pagan más. La pregunta es evidente: ¿están recibiendo un mejor servicio? La percepción en la calle es justo la contraria. Más coste, menos calidad.
Lo que está ocurriendo no es casualidad. Es la consecuencia directa de una mala planificación y de un contrato de limpieza que no se está vigilando como debería. Cuando el Ayuntamiento no controla, la ciudad se resiente. Y eso no es una opinión, es lo que están viendo los vecinos en sus calles cada semana.
La alcaldesa del PP no puede seguir diciendo que todo funciona mientras la sensación de abandono crece barrio a barrio. Si se suben tasas, el servicio tiene que mejorar, no empeorar. Y si no mejora, alguien tiene que asumir responsabilidades.
Portavoz Grupo Municipal Socialista de Alcobendas