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‘Padre no hay más que uno 3’ una película amable según su director que nos trae la Navidad en verano

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Santiago Segura vuelve a reventar la taquilla con una secuela que no ha gustado nada a los más cinéfilos, pero que el público aplaude aunque es cierto que puede ser criticable.
BettyGS

Solo Santiago Segura es capaz de cambiar el Día del Padre al verano. Lo viene haciendo varios años seguidos con un éxito arrollador porque la saga de ‘Padre no hay más que uno’, de la que esta semana recibimos la tercera entrega, siempre es de las más taquilleras.

Y eso haciendo uso del humor blanco y familiar de toda la vida, tan alejado de los Torrente, que lo acercan más a ‘La gran familia’ (1962) (a la que le hacen un homenaje en esta película), indudable referente, que a otras comedias más cursis o salvajes.

Además del propio Segura, nos encontramos a la divertidísima Toni Acosta como la sufrida esposa, y a Antonio Resines, Leo Harlem, Silvia Abril, Loles León o Carlos Iglesias demostrando porque son los grandes de la comedia nacional.

En esta ocasión a la familia la vemos tratando de salvar una Navidad que se complica por momentos. Película perfecta en verano para todos y que posiblemente se convierta en un clásico de las fiestas navideñas.

No vamos a entrar en más detalles, ni para bien, ni para mal. Si se acercan a verla opinen ustedes mismos. En estos meses es difícil encontrar otro tipo de películas que no pasen de ser entretenidas.

Sinopsis

Dentro de muy pronto llegan las Navidades y la familia de ‘Padre no hay más que uno’ se enfrenta a nuevas y divertidas aventuras.

Esta vez los traviesos niños rompen sin querer una figurilla del Belén de la colección de su padre y deben encontrar por todos los medios una igual para que sirva como sustituta ¿El problema? que es una pieza única de anticuario. La hija mayor, Sara, rompe con su novio, Ocho, que la intentará recuperar con la ayuda del padre de esta, Javier. Además, el suegro de Javier, es decir, el padre de Marisa, será acogido en su casa para celebrar la festividad tras su reciente separación, lo cual no dejará indiferente a la madre de Javier, Milagros.

Rocío, la folclórica de la familia, en vez de interpretar como todos los años a la Virgen María debe meterse en el papel de una simple pastorcilla, algo que su padre, Javier, no está dispuesto a pasar por alto.