Muere Alain Delon, el rostro perfecto del cine e icono francés
El actor francés ha fallecido a los 88 años de edad, según han comunicado sus hijos a través de un comunicado conjunto.
BettyGS
Controvertido, reaccionario, ajeno a las técnicas de interpretación y obsesionado con la imagen del doble, el actor de la deslumbrante belleza encarnó como nadie la esencia misma del arte que le convirtió en icono y fantasmagoría en películas como ‘Rocco y sus hermanos’, ‘A pleno sol’, ‘El gatopardo’, ‘El silencio de un hombre’ o ‘Nouvelle Vague’.
El domingo los hijos del mito dieron una noticia que se antoja imposible. Alain Delon moría a los 88 años. En un comunicado conjunto a la agencia AFP, decían: «Alain Fabien, Anouchka y Anthony, junto con (su perro) Loubo, se entristecen profundamente al anunciar la muerte de su padre. Falleció en paz en su casa de Douchy, rodeado de sus tres hijos y su familia. (…) Su familia les ruega que respeten su intimidad en este momento de duelo tan doloroso«, reza el texto. Falleció «a primera hora de la noche«, concluye.
Alain Delon nació en Sceaux, al sur de París, el 8 de noviembre de 1935. Apenas era un niño de cuatro años cuando Francia fue ocupada, pero la auténtica catástrofe de su vida llegaría por esas mismas fechas cuando sus padres se separaron. Su madre, Edith, cuya belleza heredó, y su padre, Fabien, director de un cine en Bourg-la-Reine, siguieron con sus vidas y el crío empezó una vida azarosa de hogares de acogida e internados de los que fue, según contaba siempre con amargura cierta, sistemáticamente expulsado.
Tal vez fue la semilla plantada ya entonces, en esa imperiosa necesidad de huir, de rebelarse, de llevar la contraria a todo, incluido a sí mismo. Tras pasar por el ejército y viajar a Indochina, cayó literalmente en París en 1956 con 21 años recién cumplidos. Y ya no hubo vuelta atrás. Un años después debutaría (por accidente) en ‘When the Woman Gets Confused’, de Yves Allégret, y la cámara caería rendida a sus pies.
Repasar su filmografía se parece bastante a un ejercicio de hipnosis. En cada una de sus películas, solo parecen verse sus ojos. Siempre desafiantes. Su filmografía acapara el cine de autor de la mano de la mano de Visconti, Losey, Clément, Zurlini o Antonioni, con el que rodó ‘El eclipse’ (1962), justo al lado del cine más popular con su simpar rivalidad con el otro gran icono francés, Jean-Paul Belmondo, en el centro de todas las polémicas y, admitámoslo, de todos los romances. Solo la Nueva Ola de Demy, Truffaut o Rohmer se le resistió, pero no tanto. Precisamente ‘Nouvelle Vague’ (1990), de Jean-Luc Godard, le agasajó para, como siempre en Godard, destruirle y volverle a montar de nuevo. Puro amor por el mito y por Delon.
Y aquí, la permanente y siempre insatisfecha búsqueda del amor y de sí mismo. Con Romy Schneider vivió desde su conocimiento carnal en ‘La piscina’ (1969), de Jacques Deray, cinco años en el amor más irresistiblemente bello que ha dado el universo. Y luego Mireille Darc. Y luego Nathalie, con la única que se casó y madre de su hijo Anthony.
Y luego está el Delon amigo de Jean Marie Le Pen. El Delon de las opiniones desafiantes y estrepitosamente ridículas. El Delon homófobo («La homosexualidad es contra naturam», dijo) e irascible, el Delon que organizó peleas de boxeo privadas en los 60 en su castillo de Douchy donde acabó sus días, el Delon que hablaba de sí mismo en tercera persona, el Delon del ego desproporcionado, el Delon boicoteado en Cannes… «No se le va a entregar el Premio Nobel de la Paz. Es un reconocimiento a su carrera…» salió en su defensa Thierry Fremaux, director del certamen, cuando se le entregó la Palma de Oro de honor. «Toda existencia está llena de contradicciones… Estamos hablando de un hombre que fue muy temprano a la guerra y que pertenece a otra generación. Es muy complicado juzgar con los patrones de hoy asuntos que forman parte del pasado». Y añadió: «Es un actor legendario y forma parte de la historia de Francia y de Cannes». De alguna manera, también este otro Delon era un reflejo del mito, una manera violenta y muy viril de boicotear su leyenda.
Su vida íntima
Las actrices Mireille Darc y Romy Schneider fueron dos de sus grandes amores. Tuvo tres hijos de sus dos matrimonios, que en los últimos tiempos protagonizaron batallas familiares. Nunca reconoció al hijo de la modelo Nico.
El propio Delon reconocía que las mujeres habían sido clave en su carrera: «A mí nunca me había pasado por la cabeza ser actor. Entré en la profesión y continué actuando por las mujeres y para las mujeres», afirmó a los 87 años en el prefacio de Alain Delon, Amores y Memorias.
En la década de 1950, dos jóvenes fueron clave en su camino al estrellato: su compañera Brigitte Auber lo presentó a Michèle Cordoue, esposa del director Yves Allégret. Michèle Cordoue será su amante. «Ella me impondrá ante su esposo, y él me dará mi primer papel en ‘Quand la femme s’en mêle’ (1957)», recordaba Delon.
Alain Delon vivió luego un romance apasionado con una joven actriz nacida en Viena y que llegó a Francia para deshacerse de la etiqueta de «Sissi»: Romy Schneider, a quien conoció durante el rodaje de Christine (1958) y consideraba su primer amor.
Al año siguiente se comprometieron. Él tenía 23 años, ella 20. Durante cinco años fueron amantes «terribles» y «magníficos».
En 1964, el actor dejó a Romy para irse con Francine Canovas (conocida profesionalmente como Nathalie Delon), con quien se casó (su único matrimonio) y con quien tuvo un hijo, Anthony, nacido ese mismo año.
Pero un vínculo indestructible seguiría uniendo a Alain Delon con Romy Schneider: la actriz acude a él, devastada, el día en que tiene que enterrar a su hijo de 14 años, David, en 1981. Cuando ella murió, un año después, Alain Delon le escribió: «Je t’aime, ma Puppelé» («pequeña muñeca» en alemán).
El actor, que prefería el término «encantador» a «seductor» porque «la seducción está hecha de cálculos, a diferencia del encanto«, tuvo otras conquistas.
Se conocen sus relaciones con la cantante Dalida, con Maddly Bamy (futura compañera de Jacques Brel) y Nico, que tocaba en la banda Velvet Underground. El hijo de Nico, Ari Boulogne (nacido en 1962 y fallecido en 2023) afirmó durante toda su vida ser hijo de Delon. Una paternidad que nunca fue reconocida por el actor.
Luego Alain Delon compartió su vida con Mireille Darc de 1968 a 1983. «Ambos sufrimos un verdadero fracaso, no pude tener hijos«, confesó ella.
«Ella fue la mujer de mi vida» y, «sin ella, yo también podría irme«, dijo Delon tras la muerte de su excompañera en 2017.
Después de un romance con la actriz Anne Parillaud, Delon vivió, desde finales de la década de 1980 hasta 2001 con la neerlandesa Rosalie Van Breemen.
La pareja tuvo dos hijos en 1990 y 1994, Anouchka (su favorita, a menudo descrita como la «mujer de su vida») y Alain-Fabien.
Delon era idolatrado en Francia, pero el hombre a menudo fue criticado, considerado antipático y protagonista de polémicas. Fue amigo del líder de extrema derecha Jean-Marie Le Pen, y en repetidas ocasiones se mostró a favor de la pena de muerte o en contra de la homosexualidad, a la que calificó de «antinatural».
Las feministas lo consideraban «racista, homófobo y misógino«, según el panfleto que circuló cuando el actor recibió una Palma de honor en el Festival de Cannes de 2019. «¿Dije alguna vez que había abofeteado a una mujer? Sí. Y debería haber añadido que he recibido más bofetadas de las que he dado. En mi vida nunca he acosado a una mujer», se defendió Delon.
Nostálgico de los años del general Charles De Gaulle, también era objeto de burlas por su ego y su costumbre de hablar de sí mismo en tercera persona.
DEP