‘Kung Fu Panda 4’ resultará entretenida, sobre todo para los amantes de la animación, pero lejos de la primera entrega de la saga
“Kung Fu Panda“ llegó en el momento adecuado, cuando la animación en 3D estaba tocando techo en cuanto a creatividad. La primera parte de Po fue una aventura épica, carismática, repleta de escenas inolvidables y que sabía a novedad y emoción. 16 años después, su cuarta película no es la mejor, pero podemos decir que se deja ver muy bien. Sobre todo para los que están encariñados con los protagonistas.
BettyGS
No deja de resultar abiertamente irónico que durante todo el metraje de esta cuarta entrega del panda con herencia Sammo Hung se insista en que los cambios son buenos, incluso necesarios; que se debe avanzar en la vida explorando nuevos horizontes y posibilidades para no quedarse jamás estancados en la confortabilidad y previsibilidad de lo de siempre… para que al final ‘Kung Fu Panda 4’ sea más de lo mismo, zona (divertida y de imaginería artes marciales Jackie Chan) de confort Dreamworks (al menos alejada del cataclismo woke que ha hundido a Pixar y Disney) y un riesgo cero tanto en animación y en guión, y esto lo remata la película, en sus títulos de crédito finales, poniendo cara de traviesa, dejando sonar una versión del ‘Do it one more time’ de Britney Spears.
Pues sí, ‘Kung Fu Panda 4’ lo ha hecho una vez más, a conciencia. Conciencia la de sus responsables, sabedores de lo que ha funcionado en esta franquicia animada (el humor, las peleas y coreografías kungfunescas y la ambientación animal exótica) y que no trastocan en lo más mínimo (regreso de villanos míticos de la saga inclusive) con un argumento que se pretende de progreso y sucesión (la sucesión del título de Dragón Guerrero es la excusa para los acontecimientos) pero que en realidad vuelve a recurrir al (de éxito probado y contrastado) esquema de viaje iniciático (en esta ocasión doble: Po y Zhen, y los dos padres de Po), bromas y enfrentamiento final con los villanos de turno. En este sentido, el film dirigido por Mike Mitchell es profunda y respetuosamente deudor de la tradición cinematográfica china (honkonguita) del género de artes marciales: el camino del guerrero, sea luchador o espadachín manco, o un panda héroe a su pesar.
‘Kung Fu Panda 4’ se deja ver con agrado, no abusa de lo de verse obligado a meter un gag cada tres segundos, se ríe de la inquisitorial corrección política (los conejitos celebrando la violencia por la violencia) y regala al público no infantil un toque cinéfilo inusitadamente estimulante.
Sinopsis
Película de animación para el público familiar que supone la cuarta entrega de la franquicia Kung Fu Panda. Es el momento de que Po dé el siguiente paso en su viaje. Tras años siendo Guerrero del Dragón junto al Maestro Shifu, el panda experto en artes marciales ascenderá a Líder Espiritual del Valle de la Paz. Para conseguirlo, necesita encontrar y entrenar a un nuevo Guerrero Dragón.
En esta nueva aventura conocerá a Zhen, una astuta y rápida ladrona, cuyas habilidades resultarán de gran ayuda. Juntos, se enfrentarán a una malvada y poderosa hechicera, La Camaleona, una reptil que puede transformarse en cualquier criatura y que pretende convocar a todos los villanos a quienes Po ha vencido en el pasado. En su empeño por proteger el Valle de la Paz de las garras de hechicera cambiaformas, el dúo formado por Po y Zhen tendrá que trabajar en equipo. En el proceso, Po descubrirá que los héroes pueden encontrarse en los lugares más inesperados.