¡Histórico! Molina, con Ferrari, el tercer español que gana las 24 Horas de Le Mans en una carrera épica
Ferrari se impuso a Toyota con intriga hasta la última vuelta en las 24 Horas de Le Mans 2024, y Miguel Molina es el tercer español en ganar la general en La Sarthe, después de Marc Gené y Fernando Alonso.
Manuel Vega
El espectáculo fue majestuoso desde que Zidane dio el banderazo de salida. Y fue fabuloso ver entrar al coche de un piloto español primero en meta, el Ferrari 499P #50 de Miguel Molina, Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen. El llanto de la tripulación al cruzar la meta con la energía llegando a cero, así lo demuestra.
Fueron unas 24 Horas para el recuerdo. Lo fueron al comienzo, en el medio y sobre todo al final. Hubo luchas en cada rincón de los 13,6 kilómetros del trazado. Aquello fue, como lo describió Hartley, piloto del Toyota #8, en la previa, la “jungla”. Sobrevivía Álex Palou, el otro español en el top del deporte del motor que había aparacado la Indycar por una semana, en su debut en Le Mans, que se puso líder virtual en un par de ocasiones y marcó la vuelta rápida de carrera con el Cadillac #2.
A Maranello se le ponía la carrera de cara a falta de dos horas. Nicklas Nielsen manejaba un colchón de 20 segundos sobre Pier Guidi, quien a su vez era el mejor de los parapetos ante los Toyota y el Porsche. Poco duró la alegría en el garaje italiano porque una puerta mal cerrada del 499P le obligó por mandato de dirección de carrera a boxes para arreglar el desperfecto. Y de paso a ajustar la estrategia y calcular al milímetro el consumo: El Ferrari #50 entró en meta con un 3% de energía y casi impulsado por el corazón del equipo italiano.
Un guion perfecto, casi soñado, Le Mans había devuelto a la carrera todo lo que la lluvia de la noche había escatimado. Y también había devuelto la alegría a Ferrari tras un trompo de Pechito López con el #7 en la chicane Dunlop. El coche de Molina recuperaba cierto margen en el liderato, de casi 50 segundos. ¿Decisivos? En Le Mans nunca se da nada por hecho. Ni las crónicas rápidas.
Era un mano a mano Italia-Japón bajo la lluvia de Francia y un coche llegando en la reserva. La batalla de las batallas, que cayó del coche rojo sobre el negro. Es la 11º victoria de Ferrari en Le Mans, la segunda consecutiva y la primera de Molina, que se une al selecto grupo de Marc Gené y Fernando Alonso como campeones españoles en la carrera de resistencia más icónica del mundo.
Miguel Molina
«Ha sido una carrera muy, muy dura. Desde el primer momento, sabíamos que teníamos un buen coche. Hemos luchado muchísimo. Y tuvimos el problema con la puerta, que se nos abrió quedando dos pitstops para acabar. Tuvimos que hacer otra parada para solventarlo. Y después Nicklas ha hecho un gran trabajo al final, controlando la energía para acabar con una parada menos. Así que muy contentos, una carrera que todo el mundo quiere ganar, y lo hemos conseguido».
«Estoy muy orgulloso de toda la gente de Maranello, de AF Corse, de Ferrari, de mi familia… Todo el mundo. Han sido muchos años, y por fin hemos conseguido unas 24 Horas de Le Mans».
«En el momento que vimos que, si salvábamos un poco la energía, podíamos acabar sin parar una vuelta más. Ahí ha estado el tema».
«Fue muy caótico. Fue muy duro. Sabíamos que podíamos tener una buena oportunidad. Llevábamos esperando desde el año pasado para volver aquí. Y ahí hemos estado. Uf, no hay palabras. Fue muy bueno».