Como dijo aquel filósofo..
Ya lo decía el Filósofo griego Sócrates “Es una pena para un hombre envejecer sin ver la belleza y la fuerza de la que su cuerpo es capaz” haciendo referencia al potencial físico y mental que tiene el ser humano.
Nos encontramos con frecuencia patologías recurrentes como artrosis, hernias-protusiones discales o tendinopatías, dónde el paciente acude a la clínica y se sorprende al descubrir que su tratamiento en base a los síntomas que refiere junto con el dolor, lo vamos a tratar desde un ámbito en el que predomina el ejercicio terapéutico o bien trabajo de fuerza y no en una camilla.
¿Cómo es posible? El cuerpo humano está diseñado para andar, trepar, saltar, correr, agacharse, mover cargas y cualquier movimiento en general. Lo que se debería de combatir y para lo que no estamos realmente preparados es una vida llena de hábitos sedentarios; de esta manera podemos entender realmente desde un punto de vista en campo de la fisioterapia como desempeñamos nuestra labor como sanitarios y profesionales del ejercicio físico, haciendo de esto un factor clave para poner solución en un porcentaje muy elevado a las lesiones mencionadas anteriormente y los problemas adicionales que siempre conllevan.
De igual manera, desmentimos con esto el mito de que existen deportes o incluso ejercicios lesivos, las típicas frases “no levantes mucho peso que te vas a lesionar” o “entrenar todos los días no tiene que ser sano” ¿te suena verdad? en muchas ocasiones se ve mal interpretado y resulta contraproducente en nuestro día a día. El ser humano no se lesiona por hacer ejercicio o moverse todos los días, con frecuencia si nos lesionamos o sufrimos algún dolor es porque no estamos preparados para esa demanda de fuerza o gesto deportivo, ya sea porque no hemos seguido una correcta planificación o nos hemos excedido en la carga y volumen de entrenamiento.
La fuerza es uno de los factores más determinantes para obtener y determinar la calidad de vida en los pacientes, tal es su importancia dentro de esto mundo que el entrenamiento de fuerza nos ayuda siempre de manera directa a la hora de prevenir lesiones tanto en el día a día como a nivel deportivo. Por ello se considera como la herramienta terapéutica más potente en el ámbito de la fisioterapia, si se consigue entrenar de manera adecuada adaptando siempre a los objetivos de cada persona e individualizando las demandas de cada paciente, seremos capaces de conseguir detener o incluso revertir todas las lesiones causadas por el sedentarismo. Además, ya se ha demostrado que con el entrenamiento de fuerza conseguimos incidir tanto a nivel metabólico, mejorando el sistema inmunológico, hormonal o cardiovascular como en el estado de ánimo y salud psicológica.
Para terminar te lanzo esta reflexión que suelo decir a mis pacientes cuando acuden a la clínica, “no esperes a lesionarte para entrenar, cualquier momento es bueno para comenzar a cuidarte, invierte en tu salud y bienestar”.
Sergio Recuero
Fisioterapeuta en Clínica Improve
Club Deportivo El Estudiante