Diez años sin Amy Winehouse, la voz irrepetible a la que mataron sus demonios internos
La noche del 22 de julio, Andrew Morris, el guardaespaldas de Amy, declaró que la vio “achispada” pero feliz, cantando y tocando la batería en su habitación. Cuando a las 10 de la mañana del día siguiente fue a comprobar cómo estaba, parecía estar durmiendo.
Leer más