Deporte y vida sana

24 Horas de Le Mans: Ferrari rompe el dominio de Toyota en el centenario de la prueba con la nueva era de los Hipercars

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El Ferrari #51 de Guidi, Giovinazzi y Calado se llevó la victoria en las 24 Horas de Le Mans 2023, la edición centenaria, ante el naufragio de Toyota. 39 coches de los 62 que empezaron la carrera lograron cruzar la bandera a cuadros. ¿Qué son los Hypercars?
Manuel Vega

Aunque sólo seguimos la Fórmula 1 como la competición más importante del deporte del motor, hemos querido incluir este año las 24 Horas de Le Mans por dos circunstancias: se cumplen 100 años de vida en el circuito de La Sharte y comienza una nueva era con los nuevos hypercars que serán el futuro aunque ya sean el presente con la victoria de Ferrari.

Este es un artículo un poco largo porque al margen de contar lo más importante que ha pasado en la carrera  hemos querido profundizar en los nuevos coches de los que todavía hay un cierto desconocmiento respecto a los antes llamados “prototipos”.

Así ha sido la carrera

Ferrari se llevó unas 24 Horas,  las del centenario desde la primera edición, que han sido como un canto romántico a la vieja historia del Cavallino en esta mítica prueba, que fue uniendo todas las piezas hasta confirmar su regreso a esta categoría máxima en el año clave para bordar con letras doradas, una vez más y 50 años después, su nombre en el palmarés de la carrera más icónica del automovilismo.

En las primeras horas de la noche, cada uno de los dos equipos más destacados de Hypercar, perdió uno de sus coches. Primero fue el #7, que sufrió un desafortunado accidente durante la novena hora y acabó abandonando. La lucha se igualó cuando el #50 de Miguel Molina fue azotado por la mala fortuna, lo que dejó la batalla en un cara a cara del otro Ferrari, el #51, con Toyota donde se vio pronto que el de Maranello era imposible de cazar.

La mañana empezó con Ferrari abriendo distancia, aunque un amago de drama durante un pitstop en el que el coche no arrancaba puso de nuevo a Toyota al frente. Sin embargo, Pier Guidi no tuvo problemas en adelantar a Buemi con un coche más rápido en la recta, y Ferrari parecía favorito a ganar incluso cómodamente. Pero nunca es fácil imponerse en Le Mans, y Toyota no se rindió, manteniéndose muy cerca de cara a las últimas horas.

De hecho, cuando se acercaba la hora 22, Hartley estaba bordando sus vueltas, recortando la distancia que tenía Giovinazzi, lo que daba esperanzas a Toyota. Pero, en una decisión que pocos entendieron, el equipo japonés bajó al neozelandés y metió a su piloto más inexperto,  Hirakawa, con dos horas por delante. Esa es la tradición de Toyota, poner a un piloto nipón al final, pero pareció precipitado, y nada más salir a pista ya perdió mucho tiempo con Giovinazzi. Lo peor aún estaba por llegar, y muy poco después, Hirakawa perdió el control del Toyota #8 en Arnage y acabó contra las barreras, dañando la parte trasera de su coche y perdiendo definitivamente la carrera.

Aunque tardó, reanudó la marcha y tras el paso por boxes para arreglar la parte trasera, mantuvo la segunda posición. 

Peugeot fue la gran sorpresa de la carrera de Le Mans 2023, e incluso llegaron a liderar en determinados momentos. Pero errores de pilotos y una cita que al final también se le hizo larga al coche y finalmente solo pudo ser octavo.

Abert Costa logra la victoria en LMP2

Contra todo pronóstico, pero con una carrera brillante, especialmente del piloto español Albert Costa, el Oreca-Gibson 07 #34 se llevó un triunfo a lo grande en la segunda clase de Le Mans.

No fue nada sencillo, y es que el #41 del Team WRT presionó en las últimas dos horas, sobre todo tras bajarse Albert Costa del coche y dejarlo en manos de un Fabio Scherer que iba literalmente cojo después de que un coche le pasase por encima del pie.

Pero Scherer aguantó y el coche amarillo y verde vio en primer lugar la bandera a cuadros, logrando contribuir a la victoria española en LMP2

En esta nueva época, como queremos llamarla, se han decidido a intentarlo marcas como Porsche, Ferrari, Peugeot, Cadillac, Toyota, Glickenhaus y Vanwall, por lo que ha habido un total habrá 16 hypercar en pista y un total de 62 coches, que, como he dicho, han terminado sólo 39.

Los Hypercars

Los Hypercars son los sustitutos de la categoría LMP1, cuyos orígenes se remontan a mediados de los noventa, y tomaron el relevo al inicio de la temporada 2021 del WEC, cuando aparecieron los primeros coches LMH. El punto de partida en el camino hacia las nuevas reglas fue la decisión de Porsche de poner fin a su participación en LMP1 a finales de 2017, lo que dejó a Toyota como la única firma después de que Audi también se fuera.

Los creadores de las normas, la FIA y el ACO, comenzaron a trabajar en un sucesor en la primavera de 2018, con el objetivo de reducir los grandes costes de los LMP1, cuando se llegó a decir que el presupuesot estaba en más de cien millones de euros. De ahí surgió la idea de permitir a los fabricantes que sus departamentos de estilo participaran en el diseño de los vehículos.

A finales de 2018, se publicó el primer reglamento LMH, pero nadie se podía imaginar el rumbo que acabaría tomando. Los dos grandes giros llegaron en junio de 2019 y enero de 2020, puesto que en la primera de las ocasiones se introdujo el Balance of Performance [BoP], para igualar la carreras, y seis meses después se anunció el concepto LMDh para unirse con la IMSA.

¿Qué es un Hypercar?

No existe una definición precisa para determinar qué es un hypercar pero, en esencia, se trata de un vehículo que cumple los máximos estándares en cuatro apartados principales: tecnología, prestaciones, exclusividad y diseño. En pocas palabras, un hiperdeportivo ofrece más de todo, marca el techo al que es capaz de llegar la industria de la automoción.

Y, si bien en los años 80 marcas como Ferrari, Lamborghini, Jaguar, Porsche y muchas otras contaban con auténticas bestias del asfalto de más de 300 CV de potencia y que superaban los 300 km/h de velocidad máxima, el término hypercar posiblemente se originó con un modelo concreto de una marca francesa mítica.

El primer hypercar de la historia

Aunque para muchos el primer hypercar de la historia es el McLaren P1 diseñado por Gordon Murray, lo cierto es que hubo uno antes que elevó los estándares a otro nivel. Se trata del Bugatti EB110, que se convirtió en el primer coche comercial con monoscasco de fibra de carbono al ser presentado un año antes que el McLaren.

El predecesor del Bugatti Veyron contaba con un motor V12 dotado de cuatro turbos y 611 CV, tracción integral y la friolera de 647 Nm de par máximo. La exclusividad de este modelo quedaba asegurada al producirse únicamente 139 unidades, cada una vendida a un precio de 350.000 dólares de la época.

Tras él llegaron otros, pero posiblemente el auge definitivo de los hypercars llegara con el trío de colosos de la carretera: el Ferrari LaFerrari, el McLaren P1 y el Porsche 918, todos ellos flirteando con la barrera de los 1000 CV y haciendo uso de la tecnología híbrida para abanderar un segmento también habitado por Koenigsegg y Pagani entre otros.

Los que corren en Le Mans

Hay dos tipos de vehículos en las 24 Horas de Le Mans, los LMH y los LMDh, por lo que hay muchas dudas al respecto.

Son dos reglamentos diferentes en los que un fabricante puede construir un coche para la máxima categoría del campeonato, así que la lista de Hypercars que participarán en las 24 Horas de Le Mans de este 2023 se compondrá de nueve LMH y seis LMDh.

LMH son las siglas de Le Mans Hypercar, un reglamento que está en vigor en el WEC desde 2021, mientras que LMDh es uno nuevo para 2023, pero nunca verás el nombre escrito, no es oficialmente un acrónimo, pero es fácil de adivinar, dado que fue algo formulado por el Automobile Club de l’Ouest en Le Mans y la IMSA , que tiene sede en Daytona.

Esa pequeña ‘h’ al final se refiere al hecho de que esos vehículos, al igual que sus rivales LMH, incorporan tecnología híbrida. Los dos tipos de coches son muy diferentes, pero muy similares en otros aspectos.

¿Cuál es la diferencia entre los LMH y los LMDh?

La normativa LMH permite a un fabricante diseñar y desarrollar su propio vehículo de arriba a abajo, o mejor dicho, del morro al alerón trasero, incluyendo los elementos del sistema híbrido, que, si está presente, debe hacerlo en el eje delantero.

No es obligatorio, puesto que los LMH de Toyota, Peugeot y Ferrari tienen tracción a las cuatro ruedas, pero el Glinkenhaus y el Vanwall son coches no híbridos que solo entregan la potencia a través de las ruedas traseras.

El reglamento LMDh exige a los participantes que utilicen un alto grado de componentes estándar, lo que se conoce como la columna vertebral del vehículo, que incluye el monocasco y la suspensión, con diseños de LMP2 de nueva generación de los cuatro constructores autorizados: ORECA, Dallara, Ligier y Multimatic.

El sistema híbrido del eje trasero es común en todos los coches, con una combinación de piezas construidas por Bosch, Williams Advanced Engineering y Xtrac, que suministran respectivamente la unidad generadora del motor [MGU], la batería y la caja de cambios. El fabricante solo desarrolla la aerodinámica, suministra el elemento de combustión interna de la cadena cinemática y tiene libertad para hacer lo que quiera con la electrónica.

Fue un momento importante en la historia del automovilismo porque los LMDh se concibieron para permitir a los fabricantes que compiten en Estados Unidos llevar también los mismos coches al WEC. Ese llamdo proceso de convergencia continuó, y ahora se permite que los LMH se enfrenten a los LMDh de la IMSA.

Los coches LMH y LMDh son más lentos que sus predecesores, los LMP1 híbridos, aproximadamente unos diez segundos por vuelta. El tiempo más rápido de un LMP1 en el Circuito de la Sarthe fue de 3:14.791, con Kamui Kobayashi a los mandos de un Toyota en el 2017, el equivalente a una media de 251,812 km/h.

Por su parte, el giro con el que se consiguió la pole position en 2021, también del japonés, se quedó en 3:23.900, la vez que un Hypercar rodó más rápido en Le Mans. Sin embargo, las velocidades máximas son similares, puesto que los Toyota GR010 HYBRID LMH alcanza un máximo de 340/h, muy cerca de los 342 km/h que firmó el TS050 HYBRID que compitió por última vez en 2020.

La gran diferencia de velocidad está en las curvas y las frenadas, puesto que las normas de los LMH y LMDh establecen un peso mínimo con 150 kilos más que los LMP1, lo que inevitablemente pasa factura.