Fernando Fernán Gómez, querido y odiado, en el centenario de su nacimiento

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Actor, director, guionista, dramaturgo, novelista… Este sábado se celebra el centenario del nacimiento de Fernando Fernán Gómez, hombre capital de la cultura española del siglo XX.

Manuel Vega

Escribió algunas de las páginas más brillantes del cine y el teatro españoles, aunque también hizo productos mediocres para sobrevivir. Este sábado se celebra el centenario de su nacimiento. 

Para conocerle mejor es importante ir a sus memorias, El tiempo amarilloque abarcan más de tres cuartos del mencionado y turbulento siglo. La editorial Capitán Swing reedita el completo y extenso volumen, publicado originalmente por primera vez en 1987 y ampliado una década después.

Todos los medios de comunicación han reservado uno o varios espacios para glosar las virtudes y los defectos de este personaje irrepetible. Nosotros también queremos sumarnos a este centenario, pero para ello hemos decidido reproducir lo publicado por Quim Casas en el Periódico. El escritor catalán hace un recorrido por pasajes de Fernán Gómez que nos hacen entrar en su vida de una forma más lúdica y su lectura más entretenida. Lo titula “Diccionario de Fernando Fernán Gómez, el hombre ilustrado y feroz”. Que lo disfruten como yo.

‘Anacoreta, El’

Uno de sus grandes ‘tours de force’ como actor. Dirigida por Juan Estelrich y escrita por Rafael Azcona, ‘El anacoreta’ (1976) se inspiró en ‘La tentación de San Antonio’ de Flaubert. El adinerado y misántropo personaje que encarna Fernán Gómez convierte el cuarto de baño de su casa en un miniapartamento y se encierra en él de por vida, aunque es un anacoreta más vanidoso que virtuoso. Acepta periódicas visitas de amigos y manda por el retrete tubos de aspirinas con mensajes en su interior. Le valió el Oso de Plata al mejor actor en el festival de Berlín.

Bardem y Berlanga

En los años 50 y parte de los 60 formó con Juan Antonio Bardem y Luis García Berlanga el trío de directores españoles que, haciendo cine dentro del sistema, más se opusieron al doctrinario franquista. Solo trabajaron los tres juntos en una ocasión, ‘Esa pareja feliz’ (1951), debut en la dirección a cuatro manos de Bardem y Berlanga, con Fernán Gómez y Elvira Quintilla interpretando a un electricista de cine y un ama de casa que ganan un concurso patrocinado por una marca de jabón. Después, cada uno fue a lo suyo: Bardem con dramas sociales, Berlanga con comedias corrosivas y Fernán Gómez alternando la actuación con la dirección de filmes ariscos o más complacientes.

Cohen

En Emma Cohen (1946-2016) encontró el cineasta su pareja más estable. Representante como directora de un cierto cine ‘underground’, protagonizó en 1972-1973 la serie de Jaime de Armiñán ‘Tres eran tres’, con recordada sintonía de Vainica Doble. Fue entonces cuando se conocieron y empezaron una relación que duraría hasta la muerte del actor en 2007, con alguna que otra separación. En 2000 contrajeron matrimonio. Él la dirigió en una de sus películas más enraizadas con la tradición del esperpento, ‘¡Bruja más que bruja!’ (1977), y en las series ‘Juan Soldado’ (1973) y ‘El pícaro’ (1974).

Don Mendo

Pedro Muñoz Seca escribió la obra de teatro ‘La venganza de Don Mendo’ en 1918. El éxito fue inmediato. Fernán Gómez le hincó el diente en 1961, como director y actor, con una producción cara -su primer filme en color- y respetando los diálogos en verso y el jubiloso tono de astracanada y constantes juegos de palabra: «Clava en mis carnes tu acero, sacia tu venganza en mí. Si no has de quererme ya, ¡hiere, Mendo, por Alá!».

Erice

Tras años protagonizando filmes de consumo para sobrevivir, y costear los suyos como director, Fernán Gómez comenzó la década de los 70 en calidad de actor compaginando estos subproductos -como ‘Las ibéricas F. C.’ (1970), donde el enfervorecido forofo balompédico jalea a las integrantes del equipo de fútbol femenino por sus atributos físicos antes que por sus regates, caños y zurdazos- con obras de gran peso específico en el cine español. Una de ellas es ‘El espíritu de la colmena’ (1973), debut en el largometraje de Víctor Erice. Es tanto un retrato de la España de la posguerra desde la perspectiva de los vencidos como una obra bellísima sobre la fascinación del cine.

‘Fenómeno, El’

Antes de aparecer en ‘Las ibéricas F. C.’, Fernán Gómez ya hizo sus pintos como futbolista en la pantalla con ‘El fenómeno’ (1956). El argumento es inenarrable: un catedrático de la universidad de Fráncfort llega a Madrid y es confundido por un reconocido futbolista ruso; como este anda perdido, obligan al profesor a sustituirlo.

Gadé

Para la actriz Analía Gadé (1931-2019), Fernán Gómez fue el gran amor de su vida. Para él, resultó una buena compañera de reparto en películas y obras de teatro y muy activa en contra de la censura franquista, pero en sus memorias poco dice de su experiencia sentimental con Gadé; parece que una infidelidad fue la causa de ese ‘olvido’. Iniciaron su relación en 1957, poco después de que ella se instalara en España procedente de su Argentina natal, e interpretaron juntos comedias como ‘Las muchachas de azul’ (1957). Pero lo más destacado de su colaboración fue formando pareja en dos películas dirigidas por él, ‘La vida por delante’ (1958) y ‘La vida alrededor’ (1959)’.

Jardiel Poncela

Entre la picaresca, la fantasía y lo absurdo, la prosa de Enrique Jardiel Poncela le vino de perlas a Fernán Gómez cuando se labraba una carrera como actor. Primero con ‘Los habitantes de la casa deshabitada’ (1946), un relato de caserones encantados. Después con ‘Un marido de ida y vuelta’ (1957), en la que interpretó a un hombre disfrazado de torero para una fiesta de disfraces que fallece de un ataque al corazón y reaparece en escena como jocoso espectro.

Maldito

No hubo durante décadas una película más maldita en el cine español que la espléndida ‘El extraño viaje’ (1964). No solo los censores se cebaron en ella: nadie quiso exhibirla, estrenándose en un cine de barrio cinco años después de su realización. La censura se cargó el título previsto, ‘El crimen de Mazarrón’, en alusión a un caso real acontecido en una localidad murciana, del que pudo hablarse generosamente en las páginas de ‘El caso’ pero no tratar en cine. Entre sórdido y esperpéntico, no exento de sainete, es un retrato de la realidad rural española. El argumento lo ideó Berlanga, el guion lo firmó Pedro Beltrán y el reparto es impagable: Carlos Larrañaga, Lina Canalejas, Tota Alba, Rafaela Aparicio y un sorprendente Jesús Franco. Otro de sus filmes más importantes, el feroz melodrama ‘El mundo sigue’ (1963), había tenido los mismos problemas con la censura y no se estrenó, de tapadillo, hasta 1965.

Norteamérica

Fernán Gómez admiraba la cultura norteamericana. Esto escribió en un artículo en ‘ABC’ en agosto de 1992: «Mi amor por lo americano nació en mi infancia y su primer vehículo fue el cine. Aumentó luego este amor la música jazz y los escritores de la generación perdida. Deslumbramiento de Saroyan, descubrimiento de Sherwood Anderson, emoción de Steinbeck, Dos Passos, Hemingway, Faulkner, Nathan Asch, Sinclair Lewis… ¡Qué orgullo, en aquellos años juveniles, en que uno estaba rodeado de filofascistas germanófilos, que proclamaban su filia con descaro amenazante, sentirse filoamericano!».

Pradera, María Dolores

Aunque hizo cine y teatro, María Dolores Pradera (1924-2018) era una gran dama de la canción en España, México y otros países hispanoamericanos. Se casó con Fernán Gómez en el verano de 1945 y se separaron en 1957. «Éramos muy auténticos y muy jóvenes», diría Pradera. Flechazo y combustión espontánea. Tuvieron dos hijos y trabajaron juntos en tres películas, ‘Los habitantes de la casa deshabitada’, ‘Vida en sombras’ (1948) y ‘Tiempos felices’ (1950).

Quijote, Don

Sobre el papel, el proyecto pintaba bien: una versión de la obra de Cervantes con Fernán Gómez como el hidalgo manchego y ‘Cantinflas’ en el papel de Sancho Panza. Pero el actor español no se entendió con el realizador mexicano Roberto Gavaldón y la cosa no acabó bien. Contaba recientemente Emilio Gutiérrez Caba en el prólogo de un libro sobre Fernán Gómez la anécdota que cerró el rodaje de este filme, ‘Don Quijote cabalga de nuevo’ (1973). En el último plano, el actor, vestido con una gran camisa y leotardos, se alejaba adentrándose en una arboleda. Al final de la toma, el director dijo: «¡Corten! Ha sido buena». Pero Fernán Gómez, que no tenía ganas de despedirse de nadie, siguió andando hasta perderse de vista. Cuentan que volvió a Madrid en taxi vestido de Don Quijote. En 1981 le puso voz al caballero de la triste figura en la serie de animación realizada por Cruz Delgado.

Réplicas

Podría confeccionarse otro diccionario solo con sus frases, réplicas incisivas y exabruptos airados. Si le decían que le admiraban mucho, respondía: «¡Pues no me admire tanto, hombre! ¡A la mierda!». Un hombre le pide un autógrafo a destiempo. Se indigna, enfurece y le dice: «Si usted cree que tengo mal carácter, está en lo cierto, lo tengo. Desgraciadamente soy una persona mal educada. ¡Váyase a la mierda! ¡A la mierda!». No siempre era tan bruto. A veces tiraba de ironía. A uno de los reporteros de ‘Caiga quien caiga’ (Pablo Carbonell) le dijo: «Es usted muy ingenioso, y gracioso, pero dígaselo a su mamá y que le dé dos besos«. Esa es la parte más ‘mediática’. Existe, por supuesto, la lúcida: «El político tiene como trabajo elogiar su propio trabajo, autoalabarse, poner por las nubes sus ideas, sus realizaciones y sus proyectos, y censurar la labor de sus colegas con obligado olvido de las reglas de la urbanidad», escribió en su libro de 1987 ‘El actor y los demás’.

Vida

Tres ‘vidas’ importantísimas hay en su filmografía. La primera, ‘Vida en sombras’, rodada en Barcelona por Llorenç Llobet-Gràcia, una película de cine dentro del cine ambientada al inicio de la contienda civil española y filmada casi clandestinamente en plena posguerra. Las otras dos son el magnífico díptico neorrealista formado por ‘La vida por delante’ y ‘La vida alrededor’, en las que Fernán Gómez sigue las evoluciones costumbristas de una pareja de recién casados. Cine de autor popular.