“Desaparecidos”, más allá del misterio

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Por Jose Ignacio Vidal

La serie española de Amazon Prime se interna en la investigación de desaparecidos, pero tiene un trasfondo más intrincado y narra la actividad de una unidad especial dentro de la policía que se dedica a buscar a personas que han desaparecido sin motivo aparente.

Esto es el punto de partida nada más, porque detrás de la trama, hay mucho más. De hecho, las tramas giran en torno muchas veces a la propia trama de los personajes principales, esto es, los policías, y no al revés.

La serie narra la historia de Sonia Ledesma (interpretada por Michelle Calvo), una inspectora de policía que se incorpora al grupo 2 de desaparecidos de la Brigada Central, dirigida por el inspector jefe Santiago Abad (encarnado por el veterano Juan Echanove).

Afectada ella misma por la desaparición de un ser querido, encontrará en sus compañeros Rodrigo (Maxi Iglesias), Sebas (Chani Martin), y Azhar (Amanda Ríos) una nueva familia mientras prosigue sus indagaciones, que la llevarán a emprender un viaje de descubrimiento personal.

Pero no todo el peso de las investigaciones recae en la Unidad especial. Y aquí radica  uno de los Aciertos de la trama, por su diversificación: para lograr cerrar estos casos cuentan con la ayuda de la ONG Ayuda Desaparecidos, que está dirigida por Carmen Fuentes ( espléndida Elvira MInguez).

Carmen también encierra su propio drama personal, que será uno de los pilares sobre los que la serie se fundamenta, pero que no queremos desvelarte aquí para que lo descubras por ti mismo.

 Si algo tiene Desaparecidos, y aunque suene a perogrullo en una serie, es que es realmente entretenida, y no pretende tampoco con sus tramas, bien cosidas por otro lado, obsesionar al espectador con los misterios de las personas que son buscadas por la Unidad. Más bien quiere crear una empatía para con los protagonistas. Cada episodio muestra, generalmente, dos casos nuevos mientras que en el trasfondo se desarrollan otros de largo recorrido que son los que atañen a los personajes principales y que constituyen la estructura base en la que quedan imbricados los demás.

Así vamos conociendo mejor la losa que cada uno lleva encima, y que aquí no queremos revelarte para no estropearte la serie. Si te podemos decir que son Sonia, Carmen y Santiago los que llevan ese dolor dentro…

Para disfrutar de esta serie, los que hemos crecido metiéndonos series policíacas en vena, debemos despojarnos de la ambición que por ejemplo destilaba “Sin rastro”, una serie americana de casos sin resolver  en la que también estaban implicadas personas desaparecidas. Quizá nuestra serie no resuelva los casos tan bien como los plantea, pero es que ese no parece ser su objetivo principal. Igual que no abusa de escenas de acción, porque lo que busca es más bien remover el interior del espectador a través de la empatía, como hemos comentado antes, que provocan sus protagonistas principales. 

La serie consta de 13 episodios en su primera temporada de más de una hora de duración. El último capítulo, y sin hacer spoilers, deja uno de los casos principales ( uno sobre el que gira la estructura de la serie) ciertamente abierto, o al menos no cerrado del todo. ¿Habrá segunda temporada? La Mirada recomendaría que si…

Acierto en el casting

Una de las cosas importantes a la hora de escribir una crítica de una serie o una película es, aparte de visionaria antes claro, es documentarse. Esto es, una vez formada tu idea, tu opinión en tu cabeza, leer otras crónicas sobre ella, incluso también noticias sobre la producción en cuestión. Esto siempre ayuda. Pues bien, un detalle que La Mirada se ha encontrado con Desaparecidos han sido las críticas negativas al casting de la producción. Y nada más lejos de la realidad, porque con esta serie, un servidor se ha visto sorprendido por una Michelle Calvo sobre la que no tenía muchas    esperanzas. Calvo encarna con solidez a la inspectora Ledesma, y logra darle un barniz de cierto fatalismo dada su situación personal.

En cuanto a Maxi Iglesias que interpreta a Rodrigo, podríamos decir que hasta la fecha no nos había movido nada dentro con sus interpretaciones. Aquí si, aquí si esta acertado, y demuestra que es algo más que una cara bonita. Pero yo me quería detener en Sebas, interpretado por Chani Martin, que es el contrapunto ideal a los dos anteriores porque más parece un deficiente infiltrado más que un policía de verdad, pero eso es sólo la apariencia. En cuanto a Echanove y Elvira Minguez, la experiencia es un grado. O dos, mejor dicho.